La regla que resume todo el artículo
Antes de entrar en detalle, la conclusión: para la mayoría de conductores, un cargador de 7,4 kW es la opción correcta. Es suficiente para recargar de noche cualquier coche eléctrico, funciona con la instalación monofásica que tiene casi todo el mundo en casa, y no obliga a subir la potencia contratada.
Si estás decidiendo rápido, quédate con eso. Si quieres entender por qué —y si tu caso es de los que se salen de la norma— sigue leyendo.
Las cuatro potencias habituales
| Potencia | Instalación | Autonomía por hora | Para quién |
|---|---|---|---|
| 3,7 kW | Monofásica | ~20 km | Híbridos enchufables o potencia contratada muy baja |
| 7,4 kW | Monofásica | ~40 km | La opción estándar para vivienda |
| 11 kW | Trifásica | ~60 km | Alta autonomía diaria o dos coches eléctricos |
| 22 kW | Trifásica | ~120 km | Empresas, flotas y aparcamientos compartidos |
Primer límite: qué acepta tu coche
Este es el punto que más gente pasa por alto. El cargador puede entregar mucha potencia, pero quien manda es el cargador interno del coche. Si tu vehículo admite un máximo de 7,4 kW en corriente alterna, instalar un equipo de 22 kW no lo cargará más rápido: seguirá cargando a 7,4 kW.
Situación actual del mercado, a grandes rasgos:
- La mayoría de eléctricos: admiten 11 kW en trifásica (7,4 kW si tu casa es monofásica).
- Algunos modelos de acceso: limitados a 7,4 kW.
- Híbridos enchufables: normalmente entre 3,7 y 7,4 kW.
- 22 kW en alterna: lo admiten muy pocos modelos.
Comprueba la ficha técnica de tu coche antes de decidir. Pagar por un cargador de más potencia de la que tu vehículo puede aprovechar es dinero tirado.
Los cargadores públicos de 50, 150 o 350 kW usan corriente continua y entran directamente a la batería, saltándose el cargador interno del coche. Por eso son tan rápidos. En casa se carga en corriente alterna, y ahí el límite lo pone siempre el vehículo.
Segundo límite: tu instalación eléctrica
Aquí está el factor que realmente decide en la mayoría de casos.
La inmensa mayoría de viviendas en España tienen suministro monofásico con una potencia contratada de entre 4,6 y 5,75 kW. Con eso, el techo real de un cargador es 7,4 kW — y aun así, si pusieras el cargador a tope mientras están funcionando el horno y la vitrocerámica, saltaría el interruptor general.
Por eso los cargadores modernos incorporan control dinámico de carga: un sensor mide el consumo total de la vivienda y ajusta automáticamente la potencia que entrega al coche, para no superar nunca la potencia contratada. Si enciendes el horno, el cargador baja; cuando lo apagas, vuelve a subir. Nunca salta el diferencial.
Con esa función activada, un cargador de 7,4 kW convive sin problemas con una potencia contratada normal, sin necesidad de contratar más.
Tercer factor: cuántos kilómetros haces al día
La pregunta útil no es "cuánto tarda en cargar del 0 al 100%", porque eso casi nunca pasa. Es: ¿me da tiempo a recuperar de noche lo que gasto de día?
En las 8 horas del periodo valle (00:00 a 08:00), cada potencia recupera:
- 3,7 kW → unos 160 km
- 7,4 kW → unos 320 km
- 11 kW → unos 480 km
El conductor medio en España hace unos 40-50 km diarios. Incluso con 3,7 kW va sobrado. Con 7,4 kW puedes recuperar en una noche prácticamente cualquier trayecto que hayas hecho en el día.
Y no olvides que los fines de semana y festivos son periodo valle las 24 horas, así que el margen es todavía mayor.
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Pedir presupuesto →¿Cuándo compensa ir a 11 o 22 kW?
Subir de potencia implica tener suministro trifásico, y eso encarece la instalación. Compensa en estos casos:
- Ya tienes trifásica en casa: habitual en viviendas unifamiliares grandes o con bomba de calor. Si la tienes, 11 kW es la opción natural.
- Dos coches eléctricos: con 11 kW cargas ambos de noche sin ir justo.
- Haces más de 150 km diarios de forma habitual.
- Garaje de comunidad o empresa: ahí el 22 kW tiene sentido, sobre todo con reparto dinámico entre varios puntos.
Si tu casa es monofásica y solo quieres cargar un coche, cambiar a trifásica exclusivamente para ganar velocidad de carga rara vez sale rentable.
¿Y si tengo placas solares?
Cambia bastante el planteamiento. Con autoconsumo, lo interesante no es cargar rápido de noche sino aprovechar el excedente solar durante el día.
Los cargadores con modo solar detectan cuánta energía te sobra y ajustan la carga a ese excedente, cargando el coche prácticamente gratis. Para eso, una potencia moderada (7,4 kW) suele ser más útil que una alta: permite modular mejor en franjas de producción variable.
Resumen para decidir
- 1Mira la ficha técnica de tu coche: ¿cuánta potencia admite en corriente alterna?
- 2Comprueba si tu suministro es monofásico (lo más probable) o trifásico.
- 3Calcula tus kilómetros diarios reales y comprueba si caben en el periodo valle.
- 4Si tienes placas solares, prioriza el modo solar sobre la potencia máxima.
- 5En la duda, 7,4 kW con control dinámico cubre bien el 90% de los casos.
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